Characterization of accidents due to canines bite
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ISSN Versión impresa: 1992-2159; ISSN Versión electrónica: 2519-5697
Biotempo, 2022, 19(1), jan-jun.: 127-129.
LETTER TO EDITOR / CARTA AL EDITOR
TOXOPLASMA GONDII (NICOLLE & MANCEAUX, 1908)
IT IS NOT RELEASED IN BIRD FECES
TOXOPLASMA GONDII (NICOLLE & MANCEAUX, 1908)
NO ES LIBERADO EN LAS HECES DE LAS AVES
Luis Eduardo Traviezo-Valles1, 2 *
1 Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado, Decanato de Ciencias de la Salud, Sección de Parasitología, Barquisimeto,
Venezuela.
2 Fundación NaWaraos, Barquisimeto, Venezuela.
* Corresponding author: luisetraviezo@hotmail.com
Luis Traviezo Valles: https://orcid.org/0000-0003-4544-6965
Biotempo (Lima)
doi:10.31381/biotempo.v19i1.4707
https://revistas.urp.edu.pe/index.php/Biotempo
Estimado Editor, leyendo con detenimiento un interesante artículo de la revista Biotempo intitulado “La paloma,
Columba livia (Gmelin, 1789): biología, deterioro estructural y principales enfermedades zoonóticas” (Ramos et al.,
2021), sobre el mismo quisiera hacer algunas consideraciones.
La toxoplasmosis es considerada la zoonosis de mayor expansión mundial, ya que su agente etiológico (parásito eurixéno
o eurioíco) ha sido demostrado en humanos y en más de 363 especies de animales homeotermos, especí camente en 330
especies de mamíferos domésticos y salvajes, más 33 especies de aves de corral y silvestres (Pantoja & Pérez, 2001; Triolo
& Traviezo, 2006; Zhang et al., 2018).
Toxoplasma gondii (Nicolle & Manceaux, 1908) fue descrito por primera vez en 1908 en Tunes, cuando Charles
Nicolle (Ruan, 21/09/1866-Túnez, 28/02/1936) y Louis Manceaux (1865-1934) lo encontraron en el roedor africano
Ctenodactylus gondii (Pallas, 1778). Posteriormente entre 1913 y 1916, Carini y Maciel lo señalan en palomas domésticas,
perros y en cobayos, logrando paralelamente las primeras cepas mutuas entre mamíferos y aves. Nicolle recibió en 1928 el
Premio Nobel de Medicina por descubrir que el tifus exantemático epidémico era transmitido por los piojos del cuerpo,
el Pediculus humanus variedad corporis (Linnaeus, 1758) un artrópodo (Pantoja & Pérez, 2001; Triolo & Traviezo, 2006;
Zhang et al., 2018).
Pero no es sino hasta 1956 que Groulade señala a los gatos como los reservorios domésticos del Toxoplasma, función
que es con rmada en 1965 por Hutchison et al., quienes describieron el ciclo biológico y el ciclo de transmisión de este
parásito, señalando que los felinos eliminaban a través de las heces los ooquistes que son la forma evolutiva infectante
más importante en la transmisión (Pantoja & Pérez. 2001).
Revista Biotempo
Volumen 19 (1) Enero-Junio 2022
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Catalogo
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Volumen 19 (1) Enero-Junio 2022
Facultad de Ciencias Biológicas de la
Universidad Ricardo Palma
(FCB-URP)
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Universidad Ricardo Palma
(FCB-URP)
Este artículo es publicado por la revista Biotempo de la Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Ricardo Palma, Lima, Perú. Este es un artículo de acceso abierto,
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Esto es resaltado en 1971, cuando Desmonts publica
estudios relativos al ciclo de T. gondii en la naturaleza,
explicando la forma en que esto se cumple en los gatos
(Pantoja & Pérez, 2001; Triolo & Traviezo, 2006).
Con el tiempo se conocería que los felinos podían eliminar
hasta un millón de ooquistes de Toxoplasma por g de heces,
durante una a dos semanas, ooquistes que esporulan en
un laxo de 1 a 5 días posteriores a la eliminación junto
con las heces, al medio ambiente, permaneciendo viables
(infectantes) por períodos de hasta dos años (Pantoja &
Pérez, 2001; Triolo & Traviezo, 2006).
De tal manera que se necesitaron unos 63 años para
descubrir que solo los felinos, podían eliminar los
ooquistes (con esporozoitos) a través de sus heces,
ooquistes que resultarían ser la forma evolutiva infectante
más e ciente en la transmisión, elemento que los ubicaba
como reservorios y hospedadores de nitivos en el ciclo
evolutivo del Toxoplasma.
Por lo antes descrito, se tiene que los demás animales
homeotermos infectados por este parásito (distintos a los
felinos) se comportan como hospedadores intermediarios,
tal que deben ser ingeridos por el hombre crudos o mal
cocidos para que puedan haber probabilidad de infección,
cosa que no es distinta en las aves y especialmente en las
palomas ( gura 1), las cuales no pueden eliminar formas
evolutivas infectantes a través de sus heces (ooquistes
con esporozoitos), por esto la inhalación de polvo y
excremento seco de palomas o el contacto directo con
las mismas, no puede ser un elemento de contaminación
para el hombre ni para ninguna de las 363 especies de
homeotermos señaladas anteriormente, ya que las aves
(palomas) no eliminan ooquistes a través de sus heces,
característica exclusiva de los felinos (Triolo & Traviezo,
2006; Zhang et al., 2018).
Figura 1. Las aves se infectan al consumir alimentos contaminados por vectores mecánicos (moscas,
cucarachas, roedores) con ooquistes (esporozoitos) de Toxoplasma eliminados en las heces por los felinos.
Luego de la ingestión de ooquistes las aves desarrollan pseudoquistes (con taquizoitos) y seguidamente
quistes (con bradizoitos) en su musculatura. El hombre se infecta al consumir carne o huevos crudos de las
aves infectadas. Fuente: Composición del autor.
Al leer detenidamente la publicación de Zhang et
al. (2018), referido por el artículo en cuestión de
Biotempo (en la bibliografía), se aprecia que los autores
chinos indican, exactamente, que la importancia de la
transmisión del Toxoplasma de las palomas al humano
(antropozoonosis) es por la costumbre en ciertas zonas
de China, de la ingestión de carne de palomas crudas o
mal cocidas, que permite realmente que los taquizoitos
o bradizoitos del Toxoplasma (otras formas evolutivas)
logren infectar al humano (Pantoja & Pérez, 2001;
Zhang et al., 2018).
Concluyendo, el correcto estudio de las zoonosis es
extraordinariamente importante y necesario, existiendo
un terrible ejemplo que ilustra esta a rmación, el cual
surgió en Wuhan, China, donde por la costumbre de
comercializar y alimentarse de carne de animales exóticos
se permitió el salto de un virus desconocido, de un animal
Toxoplasma gondii it is not released in bird feces
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infectado al hombre, lo cual resultó ser el inició de la
pandemia por Covid 19 (SARS-CoV-2), coronavirus que
tantas muertes y sufrimiento ha provocado y provoca en
personas de todos los países de la tierra, contabilizando
hasta el presente más de 328.320.250 casos, con
5.540.981 de muertos, para el 17/01/2022 (Universidad
Johns Hopkins, 2022).
Aspectos éticos: Para la elaboración de la presente
carta no se hicieron experimentos ni en humanos, ni en
animales.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Pantoja R.A. & Pérez G.L. 2001. Reseña histórica acerca
de las investigaciones relacionadas con la toxoplasmosis.
Revista Cubana de Medicina Tropical, 53:111-117.
Ramos G. R.; San Miguel, I.J. & Villar-Mondalgo,
J. 2021. La paloma (Columba livia Gmelin 1789):
biología, deterioro estructural y principales enfermedades
zoonóticas. Biotempo, 18: 101-118.
Triolo M.M. & Traviezo V.L. 2006. Seroprevalencia de
anticuerpos contra Toxoplasma gondii en gestantes del
municipio Palavecino, estado Lara, Venezuela. Kasmera,
34: 7-13.
Universidad Johns Hopkins (UJH). 2022. Coronavirus
Resourse Center. Total Cases, Total Deaths [Internet].
Disponible en: https://coronavirus.jhu.edu/map.html
Zhang, X.X.; Qin, S.Y.; Li, X.; Ren, W.X.; Hou, G.;
Zhao, Q. & Ni, H.B. 2018. Seroprevalence and related
factors of Toxoplasma gondii in pigeons intended for
human consumption in Northern China. Vector Borne
and Zoonotic Diseases, 19: 302-305.
Received December 23, 2021.
Accepted January 21, 2022.