Resumen

He reflexionado mucho en los últimos años sobre el significado de ser una enfermera y la práctica de enfermería y parece claro para mí que la mirada de la enfermera es el profesional de la salud y no de la enfermedad. Esto significa que miro para la persona, familia y comunidad que será objeto del cuidado y observo a este individuo/familia/comunidad como un todo psicosocioculturales-espirituales, más allá de lo biológico.Yo intento entender este individuo, sus aspiraciones, cómo se adapta o no a las condiciones internas y de su entorno y cómo puedo ser un facilitador en esas dimensiones para que esa adaptación logre el mejor potencial para su salud y autocuidado. Sin embargo, aún veo personas que llevan el título de licenciadas en enfermería y llevan en su mirada al profesional de la enfermedad, lo cual limita al ser/familia/comunidad que está observando a una queja o a un órgano específico, que consideran las dimensiones psicossócioculturales-espirituales irrelevantes y parte absolutamente secundario a ser tratada. Esta manera de pensar -créanme- es diametralmente opuesta a la dirección de la filosofía de la enfermería desde sus inicios y que garantiza que esta profesión es esencial para el futuro de la humanidad