El mapa social en las periferias de Lima Metropolitana se está diversicando
con rapidez. Chosica y Chaclacayo, atractivos por su clima y paisaje, son
representativos de esta evolución: a la población de los muy ricos y muy pobres,
que predominaban antes de 1990, se suman en las últimas décadas la clase
media y media alta. Vinculados con procesos de globalización económica,
aparecen situaciones nuevas de proximidad espacial entre categorías sociales
marcadamente diferentes, pero que llegan acompañadas de barreras de
segregación socioespacial. Se congura así una nueva geografía de las divisiones
sociales del espacio en la periferia metropolitana.
Palabras Clave: Segregación socioespacial, división social, proximidad
espacial.
The social map in the suburbs of the Lima metropolitan area is being diversied
very quickly. Chosica and Chaclacayo, attractive because of their climate and
landscape, are representative cases of this evolution: to the very rich and very poor,
who predominated before 1990, the middle and middle-high classes were added
in the last decades. Due to economic globalization processes, new situations of
spatial proximity between markedly different social classes appear, however tied
with barriers of sociospatial segregation. Thus dening a new geography of the
social divisions of space in the suburbs of the metropolitan area.
Key words: Sociospatial segregation, social division, spatial proximity.
PAIDEIA XXI
Vol. 2, Nº 3, Lima, diciembre 2012, pp. 101-114
Resumen
Abstract
LA DIVERSIFICACIÓN DEL MAPA SOCIAL EN LA
PERIFERIA ESTE DE LIMA METROPOLITANA.
SEGREGACIÓN SOCIOESPACIAL Y EL PAPEL DE
LAS CARACTERÍSTICAS DEL LUGAR1
Alicia Huamantinco y Tito Sihuay
102
PAIDEIA XXI
Alicia Huamantinco y Tito Sihuay
Introducción
Lima ha experimentado un
crecimiento exponencial de la
población en los últimos sesenta años,
pasando de 650 000 habitantes en
1940 y acercándose hoy a los 9 000
000 de habitantes. Este crecimiento de
Lima está relacionado, entre los años
1950 y 1990, con las migraciones del
interior del país, en que poblaciones
en su mayoría de departamentos
pobres andinos, llegaron en busca
de oportunidades a la capital. Ante
la necesidad de vivienda y escasez de
recursos para acceder en el núcleo
urbano, los nuevos habitantes se
volcaron a la periferia, a la invasión
de tierras y la autoconstrucción.
Este fenómeno masivo de creación
de barrios precarios en la periferia de
la ciudad ha atraído la atención de
muchos estudiosos de la ciudad.
Desde hace veinte años, Lima
vive una profunda transformación.
Hasta 1990, era una ciudad en
pleno crecimiento demográco
pero relativamente aislada de la
economía mundial, muy afectada por
una alta tasa de inación y por la
violencia política. Un cambio drástico
ocurre en la década de 1990, con
la implementación de la política de
ajuste estructural, al abrirse el país al
mercado internacional, las inversiones
extranjeras en el Perú crecen y, entre
1990 y 1997, se cuadruplican (Chion,
2002). Lima atrae la mayor parte de
ellas; los sectores con crecimiento más
fuerte son los de nanzas, comercio,
comunicaciones y transporte. A su
vez, Gonzales de Olarte et al (2011)
señala que los efectos espaciales de
las políticas neoliberales y del nuevo
modelo de crecimiento se maniestan
en la producción, siendo entre 1990
y 2007 los sectores impulsores del
crecimiento de Lima la pesca, minería,
manufactura y construcción, cuyas
tasas han estado por encima del
promedio nacional. La construcción
y densicación urbana han tenido
efectos distributivos y sociales: en el
empleo, en la inversión inmobiliaria.
El sector inmobiliario conoce
igualmente un boom en la década de
2000. Los cambios en la economía
urbana y en la ciudad, los efectos de
la desregulación y exibilización en
el mercado del transporte, conllevan
a la consolidación de una ciudad
policéntrica. Así, si anteriormente las
actividades económicas y comerciales
más importantes se agrupaban en un
espacio urbano considerado el centro
de la capital, ahora es más bien un
modelo de múltiples centros el que
se impone poco a poco. Aparecen y se
desarrollan a un ritmo sostenido centros
especializados, en una estructura
cada vez más descentralizada y que
incluye ampliamente las periferias de
la metrópoli. Las periferias de Lima,
por mucho tiempo fueron vistas como
los barrios de autoconstrucción sobre
terrenos de apropiación informal,
y socialmente como sinónimo de
marginalidad y pobreza. Pero no
solo los pobres la habitaban, desde
varias décadas atrás, sectores de las
periferias de Lima habían atraído
a familias adineradas en busca de
103
PAIDEIA XXI
La Diversicación del Mapa Social en la Periferia este de Lima Metropolitana
grandes extensiones de tierra para sus
residencias y actividades recreativas.
En tiempos de la globalización, esta
composición social se va diversicar.
La estabilidad económica que
vive el país en la última década, ha
favorecido la consolidación actual de
la clase media y de las clases medias
emergentes. En Lima, los sectores que
han experimentado una alta movilidad
social en los últimos 15 años aspiran
a tener los mismos benecios que las
categorías acomodadas, como escapar
del ruido, de la contaminación, de
la promiscuidad urbana. En ese
sentido, las periferias de la metrópoli
adquieren un gran atractivo para las
clases medias limeñas.
En las periferias de las metrópolis
latinoamericanas, los cambios
sociales y sus consecuencias
espaciales son particularmente
visibles. El espacio disponible –o que
se ve como tal– permite observar en
el paisaje los contrastes sociales más
fácilmente que en los centros, en
los cuales la evolución ocurre más
lentamente debido a la inercia de las
estructuras socioespaciales. En el
proceso de crecimiento endógeno y
acelerada urbanización, los espacios
intersticiales en las periferias son
llenados por distintos sectores
sociales. Los barrios populares
siguen apareciendo, y los antiguos
han recorrido distintas trayectorias
en la medida que sus poblaciones de
origen han conocido una importante
diversicación social. Al mismo tiempo,
las clases medias signicativas en
número y económicamente solventes,
emergen en particular en las más
grandes metrópolis, capitales políticas
y centros económicos.
Como señala Dureau (2006)
reriéndose a las ciudades
latinoamericanas, lo que caracteriza
el período reciente, desde hace 20
años, es justamente la aparición de
situaciones nuevas de proximidad
espacial entre grupos sociales.
Las proximidades espaciales de
contrastes sociales muy notables
plantean interrogantes sobre el
nuevo papel de las periferias urbanas
¿Hay fenómenos de segregación en
la periferia? ¿Los residentes tienen
oportunidades de contacto entre ellos?
¿Estos contactos permiten una mejor
redistribución de las oportunidades
sociales o reproducen las divisiones
y relaciones de dominación entre
distintas categorías?
En este artículo se analizará el
caso de Chaclacayo-Chosica, en la
periferia Este de Lima Metropolitana,
representativo del proceso señalado de
evolución y diversicación del mapa
social. El área de estudio comprende
todo Chaclacayo, que se inicia a 20 km
del centro de Lima y comprende gran
parte de Chosica; en total se extiende
25 km a lo largo de la Carretera
Central.
Comenzaremos por señalar que
asumimos la denición de segregación
espacial de Manuel Castells, en su
obra de 1974 “La cuestión urbana”,
que dene la segregación como “la
tendencia a la organización del espacio
en zonas de fuerte homogeneidad
social interna y de fuerte disparidad
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PAIDEIA XXI
Alicia Huamantinco y Tito Sihuay
entre ellas, entendiéndose esta
disparidad no sólo en términos de
diferencia, sino de jerarquía”.
En este artículo, la reexión se
desarrolla en dos tiempos: primero
veremos cómo cambian las relaciones
entre categorías socialmente muy
distintas (muy ricos y muy pobres),
para después abordar la creciente
presencia de las clases medias,
relacionadas con la metropolización, y
analizar sus efectos.
La interrogante planteada sobre
las relaciones sociales entre barrios
distintos es tratada a través de diversos
métodos: cuestionarios, entrevistas y
comparación de las fotografías aéreas,
lo que permite aprehender los aspectos
físicos de la diferenciación social y
de la segregación, como el tamaño
de los lotes residenciales y el tipo
de hábitat; así como la continuidad
o ruptura del tejido social visto a
través de barreras ante la proximidad
entre categorías sociales diferentes.
Las entrevistas y cuestionarios
se aplicaron a las poblaciones
involucradas y a las autoridades
municipales, con el objetivo es aportar
un enfoque cualitativo a los estudios
realizados con otras metodologías.
La información sobre los centros
poblados de Chosica-Chaclacayo,
anteriores a 1970 provienen de la
publicación de Wiley Ludeña (2004)
“Lima Historia y Urbanismo en cifras
1821-1970”. La información sobre los
centros poblados posteriores a 1970
ha sido obtenida en campo respecto a
los Asentamientos Humanos; y sobre
las urbanizaciones y condominios,
en parte en campo y en parte en sus
páginas web.
1. Categorías acomodadas y
categorías populares en la periferia
este: el contacto de los extremos
a) La presencia histórica de las
categorías acomodadas en la
periferia.
El heliotropismo juega un papel clave
en el atractivo de Chosica y Chaclacayo
para el establecimiento de la categoría
social alta. Frente al invierno limeño
marcado por muy alta humedad marina
y con temperaturas que pueden caer por
debajo de los 15º, Chosica y Chaclacayo
disfrutan permanentemente de brillo
solar típico de la vertiente occidental
de los Andes en esta latitud, y por
encontrarse a una altitud moderada
(850 m.): la temperatura media anual
es de 26,4º (datos de la Estación
Meteorológica de la Universidad
Nacional de Educación Enrique Guzmán
y Valle - La Cantuta). Este clima,
muy benecioso para quienes sufren
enfermedades respiratorias causadas
por la humedad limeña, y asimismo el
paisaje de piedemonte andino atrajeron
muy tempranamente, desde nes del
siglo XIX, a las primeras familias de la
élite al balneario de Chosica. Esto les
llevó a construir grandes residencias
con amplias áreas verdes y dotadas de
todas las comodidades. Característico
de las antiguas residencias es que éstas
abarcan supercies entre 1000 y 10
000 m2.
El distrito de Chosica se caracteriza
por la existencia de un pequeño centro
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PAIDEIA XXI
La Diversicación del Mapa Social en la Periferia este de Lima Metropolitana
antiguo, alrededor de una plaza
principal y con actividad comercial
(Chosica Vieja). Este asentamiento
antiguo se convirtió en un polo
de atracción para las categorías
acomodadas de la capital peruana,
favorecido por su proximidad al núcleo
de la metrópoli y por la articulación a
través de la Carretera Central, que a la
vez conecta Lima con la sierra central.
Chaclacayo, hoy distrito de
Lima Metropolitana, estuvo unido
administrativamente al distrito de
Chosica hasta 1940. Era esencialmente
un espacio agrícola donde se
encontraban varias haciendas,
grandes propiedades de tierras. Una
pequeña localidad comercial existía
alrededor de la estación de ferrocarril.
Poco a poco y especialmente en la
segunda parte del siglo XX, Chaclacayo
también comenzó a atraer como lugar
balneario y luego como residencia
estable.
El interés de las clases más
acomodadas por Chosica continuó
durante todo el siglo XX. En las
áreas planas de la margen derecha
del río Rímac, se establecieron 7
urbanizaciones de categoría social alta
entre 1894 y 1960, mientras que en
la margen izquierda, 14 entre 1938-
1968.
El posterior establecimiento de
lujosas residencias fue alentado por
la implantación, desde inicios de la
década de 1960, de clubes privados
como el Club El Bosque o el Club
Regatas, ofreciendo a sus socios
todo tipo de servicios: piscinas,
restaurantes, campos deportivos para
fútbol, tenis, frontón, y extensas áreas
verdes y de bosques. En décadas
recientes, se establecen numerosos
clubes campestres y centros de
esparcimiento de trabajadores de
instituciones públicas y privadas, de
gremios de profesionales. El mayor
número de ellos se sitúa en la margen
derecha del Rímac, mientras que
en la margen izquierda destaca la
localización de clubes de instituciones
de mayor prestigio y las sedes de
invierno de los clubes más exclusivos
de la ciudad.
b) La Evolución de los barrios
populares en el área de estudio
Chosica-Chaclacayo se caracteriza
por una fuerte heterogeneidad social,
históricamente por la presencia de
‘muy ricos’ y ‘muy pobres’.
Las poblaciones de sectores
populares que llegaron a Chosica-
Chaclacayo, lo hicieron en busca
de trabajo, para emplearse como
mano de obra obrera, y de servicio
en las residencias que demandaban
numerosos empleados en el modo
de vida de mediados del siglo XX y
décadas siguientes. Otras fuentes de
trabajo fueron surgiendo en el área,
que motivaron la llegada de más
trabajadores, entre ellas: la fábrica
de la Papelera Peruana (1940), las
obras para la Central Hidroeléctrica
de Moyopampa (en 1951), el
establecimiento de la Escuela Normal
Guzmán y Valle, posteriormente
convertida en Universidad,
La invasión de terrenos eriazos
pertenecientes al Estado y de tierras
marginales de las antiguas haciendas,
106
PAIDEIA XXI
Alicia Huamantinco y Tito Sihuay
se convirtió en la forma de crecimiento
urbano a partir de 1940. El gobierno y
los hacendados afectados, pretendieron
impedir estos asentamientos, pero
terminaron por ceder. Sobre este
antecedente, se congura la política
“ocial” de las autoridades en relación
a los barrios informales precarios de
Chosica y Chaclacayo. Sus municipios
son relativamente tolerantes a las
invasiones de tierras y a la instalación
de barrios populares en ciertos espacios
de su territorio, y por lo general
terminan por legalizar las invasiones.
Los barrios precarios más antiguos
han experimentado un proceso de
consolidación: sus habitantes han
logrado construir con los años sus
casas con materiales sólidos y terminan
por obtener de las autoridades
municipales la instalación de las
conexiones de agua y electricidad.
Con el crecimiento endógeno de la
población de los barrios consolidados,
los hijos de los pobladores de los
primeros asentamientos van a buscar
terrenos en las inmediaciones para
invadirlos y construir sus propias
viviendas, congurándose un fenómeno
socioespacial de “desborde” de los
antiguos asentamientos humanos.
Como ejemplo, citamos los casos del
Asentamiento Humano Nicolás de
Piérola en la quebrada Quirio y el
Asentamiento Humano Yanacoto en la
quebrada Santa María. El Asentamiento
Humano Nicolás de Piérola, en su
crecimiento ha dado lugar a 4 zonas:
la Zona I, creada en 1946; cinco años
después se crea la Zona II (1951); pasan
después 18 años para la aparición de
Zona III (1969); y seis años más tarde
(1975) se crea la Zona IV. A su vez, el
Asentamiento Humano Yanacoto, en la
quebrada Santa María, se ha expandido
a través de 5 zonas: la Zona I creada en
1964; la Zona II, en 1966; la Zona III,
en 1977; la Zona IV, en 1988 y la Zona
V, en el año 2000.
Si bien esta expansión de los barrios
precarios es un fenómeno habitual en
la capital (Driant, 1991), en el sector
estudiado de Chosica-Chaclacayo esta
expansión va unida a la exposición a los
peligros de ocurrencia de fenómenos
de geodinámica externa, pues en su
avance las nuevas zonas se localizan
en terrenos de mayor pendiente, en
los conos de deyección de materiales
de las quebradas, en áreas con peligro
de deslizamiento de terrenos, así como
en terrazas del río Rímac expuestas a
inundaciones. Las poblaciones que se
establecen en estas condiciones, tienen
mayores dicultades para la dotación
de servicios básicos. Por ejemplo:
las zonas III y IV del asentamiento
Nicolás de Piérola, establecidas hace
más de 35 años en la quebrada Quirio
en laderas muy escarpadas, hasta
la actualidad no han logrado que se
establezca ningún servicio básico.
Esto se debe principalmente a la
falta de asesoramiento profesional y
la negligencia de los funcionarios de
las municipalidades de Lurigancho
y Chaclacayo, que al aprobar los
respectivos plano de lotización y su
posterior habilitación urbana no
respetaron el cauce natural de las
quebradas. Así, cuando ocurren
huaycos (llocllas) los habitantes de
107
PAIDEIA XXI
La Diversicación del Mapa Social en la Periferia este de Lima Metropolitana
estos asentamientos humanos, e
inclusive algunas urbanizaciones
residenciales sufren las consecuencias
de estos fenómenos en los meses de
enero a marzo, siendo los años de
desastres aquellos en que se presenta
el fenómeno El Niño.
Esta situación tiene relación
con lo que Sabatini (2001) llama
la “malignidad de la segregación
residencial” al sostener, citando a
Smolka (2001), que “Es cierto que
la aglomeración de los pobres en la
periferia de las ciudades siempre ha
tenido efectos negativos. La ilegalidad,
irregularidad e informalidad han sido
rasgos peculiares de los asentamientos
pobres y de los mercados de suelo
de las ciudades de América Latina”,
pero agrega Sabatini que “La falta
de servicios urbanos y las malas
condiciones de accesibilidad de estos
barrios han sido un factor adicional de
empobrecimiento de estas familias”.
En los nuevos Asentamientos
Humanos de Chosica-Chaclacayo se
constata un empeoramiento de las
condiciones en que viven las familias:
cuanto más distantes se encuentren
de los ejes de circulación y se adentren
más en las quebradas, más difícil y
costoso es para ellos el acceso a las
infraestructuras básicas, a las redes
de agua y electricidad.
c) El contacto entre ricos y pobres:
proximidad y segregación
¿La cercanía física de estos sectores
que responden a dos lógicas distintas
de ocupación implica la existencia de
contacto entre ellos? ¿Es favorable
para los pobres esta proximidad? Parte
de la respuesta, como hemos visto,
radica en la política general del distrito,
que ha favorecido indirectamente el
establecimiento de los asentamientos
humanos de los más pobres.
Observemos ahora más especícamente
las relaciones entre ricos y pobres.
Hemos visto que la gente de
sectores populares encontraba en las
áreas ricas una importante fuente de
empleo como empleados domésticos,
jardineros, guardianes, trabajadores,
etc. Esto puede percibirse como una
ventaja; sin embargo no implica
necesariamente una reducción de las
divisiones sociales, tanto más que las
relaciones laborales a menudo están
marcadas por modos de dominación.
En Chosica, el primer asentamiento
de ricos propietarios de grandes
residencias ocupó la margen derecha
del río Rímac, y en la margen izquierda
se estableció la población que brindaba
servicios a la zona residencial,
cimentando distancias sociales, pero a
la vez en una relación de segregación-
dependencia sobre la que se armaron
las diferencias sociales. Asimismo,
en 1938 se creó la Urbanización
Chaclacayo, y la población que
prestaba servicios a estas residencias
se fue asentando en la parte baja,
sobre la ribera del rio Rímac.
Otros ejemplos más recientes
son el Country Club El Bosque,
próximo al cual se encuentra el
asentamiento humano Yanacoto; en
él residen los trabajadores del club:
guardianes, jardineros, trabajadores
de limpieza y ayudantes de cocina.
En la quebrada Santa María, la
108
PAIDEIA XXI
Alicia Huamantinco y Tito Sihuay
Urbanización Residencial Santa María
mantenía relaciones de trabajo con los
pobladores del asentamiento humano
La Perla de Jicamarca, no así con el
A.H. Santa Rosa de Lima, que se creó
posteriormente.
Algunos barrios pobres de Chosica
se encuentran como anidados en las
zonas residenciales. Uno, es el caso
del barrio precario establecido en el
corazón de la urbanización de lujo Los
Cóndores, fundado en 1970 por los
guardianes y empleados del hogar de
las residencias de Los Cóndores. La
consolidación de este Asentamiento
fue muy larga, debido al rechazo de
los habitantes de las residencias. Sin
embargo, el municipio terminó por
apoyarlos en sus solicitudes de acceso
a agua potable y electricidad.
Un caso diferente es el de
la urbanización California. Los
trabajadores de las residencias crearon
en 1990 un asentamiento adyacente a
esta urbanización. La consolidación de
este barrio fue rápida porque recibió
la aprobación de los habitantes de las
residencias, e incluso contó con apoyo
técnico para la instalación de redes de
agua y electricidad, y con el apoyo de
la Municipalidad de Chosica para la
habilitación de los terrenos.
No obstante, se constata que,
incluso cuando los barrios populares
y zonas residenciales se encuentran
en continuidad directa, como el caso
de Los Condores y California, esto no
signica que los intercambios entre
personas sobrepase el marco estricto
de las relaciones laborales, ni que se
compartan espacios sociales. Y es que
la forma misma del espacio urbano
y la privatización de los servicios
utilizados por los más ricos impide o
diculta las relaciones sociales.
Iniciativas privadas, como
ocurrió alguna vez por parte de los
residentes en California, podrían
tener consecuencias signicativas en
el bienestar de los habitantes de los
barrios populares; por ejemplo, cuando
los propietarios aceptan que sus
guardianes y empleados domésticos
ocupen un terreno contiguo y les
ayudan a habilitarlo. Sin embargo, esta
iniciativa fue y sigue siendo puntual,
porque no conduce a perennizar el
compartir los espacios sociales y físicos:
la urbanización California en Chosica
está igualmente protegida por rejas, el
barrio popular está bien delimitado, y
los servicios colectivos de recreación no
son puestos para uso común.
Una distancia que parece
infranqueable separa los sectores
ricos de los más necesitados y la
proximidad geográca no mitiga las
formas de segregación; incluso puede
acentuarlas/impulsarlas.
Sin embargo, desde hace veinte
años, la llegada masiva de un tercer
actor en las periferias: las clases
medias, provoca más complejidad en
las situaciones sociales.
2. La diversicación del mapa
social con la llegada de las clases
medias: ¿mitigación o renovación
de las formas de segregación?
Con el fenómeno de la
metropolización, las clases medias
109
PAIDEIA XXI
La Diversicación del Mapa Social en la Periferia este de Lima Metropolitana
tienen una creciente presencia en las
periferias de las grandes ciudades.
En el Perú, el Instituto Nacional
de Estadísticas e Informática (INEI), a
semejanza de la mayoría de empresas
privadas de encuesta, considera que
los sectores medios de la población son
los segmentos llamados B y C, es decir
aquellos cuyos ingresos mensuales se
ubican entre US$ 426 y 1224 dólares,
en donde cabe una gran variedad de
situaciones. Además, guiándose por
los itinerarios sociales y la identidad
de los actores, podemos distinguir
esquemáticamente dos clases
medias en Lima (Gamero y Zevallos,
2003. La primera, tradicional, se ha
desarrollado con la industrialización
en la década de 1950 y 1960, y
ha sido afectada por los sucesivos
programas de ajuste estructural. La
segunda, se conoce como emergente,
basada en la migración interna, con
‘un rostro más popular y más andino’
(ibíd.) y se ha forjado por el comercio
y el acceso a la educación superior. La
estabilidad económica del país explica
la consolidación de la clase media y
particularmente las clases medias
emergentes.
a. La llegada de las clases medias
a la periferia este de la metrópoli
Antes de 1990, en Chosica-
Chaclacayo predominaban dos
categorías sociales: la categoría
social alta y la baja. Hasta entonces,
la presencia de la clase media era
pequeña y su origen se remontaba a
inicios de la década de 1970, en que
frente a la expropiación por la reforma
agraria los hacendados emprendieron
la subdivisión de los terrenos agrícolas
y la venta en lotes. A raíz de esta
situación surgieron las Asociaciones
Pro Vivienda y las Cooperativas de
Vivienda, que facilitaban el acceso
a la casa propia mediante la compra
de terrenos y la autoconstrucción,
debiendo los mismos compradores
ocuparse de la dotación de servicios
básicos.
La década de los años 1990, se
caracterizó por el comienzo de la
heterogeneidad espacial urbana.
A partir de 1990, las familias de
categoría social media alta (clase
media tradicional) y la categoría media
(predominantemente emergente), de
acuerdo a Gamero y Zevallos (2003),
demandan de manera creciente lotes
para uso residencial o recurren a la
compra de viviendas en condominios.
En Chosica-Chaclacayo las clases
medias se establecieron atraídas
por su clima seco y templado, y por
el prestigio y distinción de tener una
residencia en un paisaje de campo y
donde los vecinos se conocen. Las
casas de las clases medias en la
periferia este, generalmente son la
vivienda principal. Entre los factores
que promovieron la llegada masiva
de las clase medias a Chosica-
Chaclacayo, se cuenta la mejora de las
vías de transporte, la democratización
del acceso al automóvil particular –
fenómeno relativamente reciente en el
Perú–, así como también la extensión
de las redes de servicios de transporte
público, el boom inmobiliario y la
expansión de numerosos servicios
comerciales y nancieros. En Chosica,
110
PAIDEIA XXI
Alicia Huamantinco y Tito Sihuay
la construcción de la Autopista Ramiro
Prialé permite acortar el tiempo de
viaje desde la capital y favorece la
llegada de los ujos de población.
El aumento gradual del poder
adquisitivo de las clases medias es
acompañado por facilidades para
su acceso al crédito inmobiliario. En
Chosica, las sociedades de bienes
raíces se asocian con las entidades
bancarias para ofrecer los lotes
de las urbanizaciones habilitadas,
vendidas con préstamos hipotecarios
sobre la base de un aporte inicial. La
habilitación consiste en proveerlos de
servicios básicos: se trazan las aceras,
se instalan las conexiones de agua
y electricidad, los lotes están bien
delimitados. En la mayoría de casos,
la construcción de la casa queda a
cargo del propietario;
Desde 1990 hasta la actualidad, la
clase media se ha venido estableciendo
en numerosas Asociaciones de Vivienda,
urbanizaciones, condominios, y lo ha
hecho urbanizando tierras agrícolas
y ocupando también áreas de riesgo
moderado en las quebradas. Entre
1990 y 1998, se establecen 8 áreas
pobladas por gente de clase media; y
entre los años 2001 y 2010, se crean
10 urbanizaciones y 4 Asociaciones de
Vivienda.
A partir del 2000 hasta la actualidad,
el papel que juegan las entidades
bancarias a través de créditos
hipotecarios es muy importante para
la transformación del espacio agrícola
en urbano. A su vez, la construcción
de la autopista Ramiro Prialé
permitió una accesibilidad rápida que
consolidó la urbanización residencial
heterogénea y la fragmentación social.
Así, el espacio geográco de Chosica-
Chaclacayo es la proyección sobre el
espacio de las relaciones sociales que
jan no solamente la jerarquía de los
individuos en la sociedad, sino también
su distribución espacial al interior de
la periferia, según su estatus.
Los precios del suelo urbano son
el medio para producir segregación,
siendo la variable residencial la
expresión del carácter socioeconómico
de las personas que habitan en un área
concreta de residencia. El mercado de
la vivienda, a través del mecanismo
de los precios, motivan una operación
de ltrado y acomodo de los diversas
categorías sociales en el territorio.
La demanda de vivienda requerida por
las familias de clase media, conformada
por profesionales y comerciantes, va
acompañada de la dotación de servicios
características de calidad de vida, como
contar con piscinas, jardines, parques,
áreas de deporte.
Los espacios exclusivos para la
categoría social media alta surgen
en los últimos 2 años (la excepción
es El Golf de Huampaní, creado en
el 2006). Entre el 2011 y 2012, se
han establecido 4 urbanizaciones y 4
condominios para familias de ingresos
económicos elevados. La categoría
social media alta es más exigente en
cuanto características del espacio
dónde establecerse, ellas privilegian
la seguridad de las urbanizaciones
residenciales, siendo cada vez mayor
la elección de espacios cerrados
de acceso restringido, con un solo
111
PAIDEIA XXI
La Diversicación del Mapa Social en la Periferia este de Lima Metropolitana
ingreso a través de un portón o reja
que se encuentran bien custodiados
por seguridad particular que impide
el acceso a los transeúntes; a los
visitantes se les permite el ingreso
previa autorización de las familias
residentes. Aquí se privatizan la
infraestructura y los equipamientos
colectivos: calles, aceras, parques,
pistas y campos de juego.
La fuerte segregación espacial se
materializa en una discontinuidad en el
tejido urbano, por una ruptura clara y
a veces de orden natural. En Chosica se
observa que el relieve puede favorecer
la segregación: algunos valles son
ocupados por los sectores populares,
mientras que el valle vecino, a menudo
menos peligroso geológicamente,
alberga una urbanización de lujo. La
posibilidad de cerrar la entrada a los
valles facilita más la división espacial
entre barrios. Estas restricciones sobre
la libertad de movimiento nacen en la
informalidad, en la decisión de una
asociación de residentes, pero gozan
de la indulgencia de las autoridades
o, incluso, a veces, de su autorización
formal a posteriori. Es más, estas
urbanizaciones residenciales privadas
fueron vendidas como espacios
exclusivos por los promotores
inmobiliarios y constructores. El área
verde es muy importante, tanto para
la recreación y práctica de deportes,
como dotarlas de belleza paisajística,
que marcan la diferencia social y el alto
estándar de vida.
b. Contactos entre las categorías
alta, media y media-alta, con los
barrios populares
La desigualdad social se maniesta
en el espacio por múltiples variables,
como la calidad de la vivienda, la
urbanización, los servicios básicos
disponibles, así como la proximidad
o lejanía a zonas degradadas social y
ambientalmente. Así, la localización
espacial de las categorías sociales
reeja el carácter socioeconómico de
las familias que habitan la periferia
este.
Retomando las preguntas iniciales
¿los residentes tienen oportunidades
de contacto entre ellos? ¿Estos
contactos permiten una mejor
redistribución de las oportunidades
sociales o reproducen las divisiones
y relaciones de dominación entre
distintas categorías? Trataremos de
aproximarnos a la respuesta a través
de la existencia o no en Chosica-
Chaclacayo, de espacios públicos,
como espacios de libertad para todos,
de encuentro para todos.
En las urbanizaciones residenciales
donde habita la categoría social alta,
en los espacios abiertos (es decir,
sin cercas y rejas, pues contratan
seguridad personal o guardianes) no
hay espacio público, ya que al interior
de sus residencias tienen extensas
áreas verdes en donde cuentan con
piscinas, juegos para niños, canchas
de tenis, frontón, fulbito. etc. Por sus
calles no circulan los peatones, salvo el
personal que trabaja en las residencias
y sus propietarios se movilizan en sus
vehículos privados. Como ejemplos
tenemos la Urbanización California,
ubicada en la quebrada California,
la Urbanización Residencial Los
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PAIDEIA XXI
Alicia Huamantinco y Tito Sihuay
Cóndores, en la quebrada Los
Cóndores, la Urbanización Residencial
La Cantuta, en la quebrada La
Cantuta. Estas urbanizaciones son
habitadas por familias de clase alta,
con lotes grandes que van desde 2000
a 10000 m2. Como prácticas para la
seguridad, se acepta abiertamente la
exclusión de personas extrañas a la
urbanización residencial, y que los
transeúntes o peatones anónimos
sean observados como potenciales
agresores de la tranquilidad social del
vecindario
En el área de estudio existen
pocos espacios públicos, el más
importante es el Parque de Chosica.
En los asentamientos humanos casi
no existen espacios públicos y áreas
verdes; y en caso que los hubiese, no
son cuidados por la municipalidad
y por la comunidad. Solo en las
urbanizaciones de categoría social
media existen espacios públicos, como
los parques de recreación en donde
convergen los habitantes de estas
urbanizaciones y de los asentamientos
humanos. Un ejemplo de ello son
los parques de las Urbanizaciones
Alameda de Ñaña I, II, III y IV
Etapas. Así como los parques de las
Urbanizaciones El Sol de Huampani I,
II, II y IV Etapas.
En cambio, la segregación y
fragmentación socioespacial se
maniesta claramente en las
urbanizaciones de categoría social alta
y media-alta, en forma de condominios
cerrados, convertidos en espacios
urbanos exclusivos y excluyentes. En
ellas, lo que normalmente debería ser
un espacio público, ha sido privatizado;
al mismo tiempo aseguran la utilización
exclusiva de los equipamientos y
áreas de recreación. El encierro
físico de un área exclusiva para sus
residentes, la concentración de las
viviendas y su entorno, la prohibición
al libre tránsito de aquellos que no
pertenecen al conjunto habitacional,
diferenciando el dominio privado del
público, fragmenta física y socialmente
el espacio, modicando la noción
de espacio público y posibilitando
las prácticas sociales excluyentes y
exclusivas. En la margen derecha
del río Rímac, se tiene los ejemplos
de Urbanizaciones Residenciales
Privadas, como la Urbanización
Los Girasoles de Huampani, que
tienen fuerte seguridad con una reja
para tal n, garita de vigilancia con
varios agentes de control que sólo
permiten el ingreso a personas y
vehículos previa identicación. Dada
sus características topográcas y de
relieve, posee barreras naturales de
seguridad, como los cerros escarpados
que circundan a la urbanización y el
río Rímac, lo que da seguridad a sus
habitantes ante cualquier tipo de
eventualidad de robo o invasión para
lotes de vivienda en la parte alta de los
cerros y en la ribera del río.
Entre los condominios cerrados,
aparecidos en los últimos años (2011-
2012), se distinguen los que están
dirigidos a la clase media y media
alta, que incluyen una diversidad de
servicios privados más o menos amplia,
la seguridad, áreas verdes y recreativas
comunes, Este tipo de espacios se
113
PAIDEIA XXI
La Diversicación del Mapa Social en la Periferia este de Lima Metropolitana
distinguen de los anteriores por la
forma de organización de las viviendas,
ya sea subdivisiones residenciales de
vivienda unifamiliar (entre 250 y 500
viviendas) como condominios de 2 ó 3
pisos. Ambos se encuentran habitados
por profesionales o empresarios
de clase media y media alta, para
quienes esta forma de habitación
proporciona estatus social. La
práctica del encerramiento colectivo
en estas urbanizaciones residenciales
de categoría social media alta aparece
como una cuestión de defensa
colectiva frente a la delincuencia y a
la criminalidad, pero es también por el
afán por aislarse del entorno inmediato
y mantener así el estatus social de
sus residentes y el valor económico y
ambiental de las viviendas.
Conclusiones
Con la diversicación del mapa
social, la proximidad trae algunos
benecios para los sectores populares,
en términos de acceso al empleo o
incluso el aumento del valor de sus
bienes inmuebles. Sin embargo, la
segregación entre diferentes grupos
sociales persiste y no se mitigan las
divisiones sociales.
La principal explicación estriba
en la forma completamente distinta
de la ocupación del espacio por cada
uno de los grupos sociales, así como
por las razones para instalarse en el
mismo. Se trata de una segregación
socio-espacial en la cual la separación
entre grupos sociales se maniesta en
su localización geográca: las áreas
más seguras y de belleza paisajística
son ocupadas por los sectores
privilegiados; mientras que los de
bajos ingresos se ubican en general
áreas de riesgo geológico.
Para el sector privilegiado, el lugar
sigue siendo atractivo por el clima y
paisaje; los límites sociales respecto
a la población de menores recursos
parten de una relación de dominio
y superioridad social, y los límites
físicos se materializan en el espacio
con la instalación de altos muros
y cercos. La aparición de sectores
medios en general no ha representado
posibilidades de integración; salvo la
relación entre algunos barrios de clase
media y barrios populares. Pero, en
general, la clase media alta se comporta
de manera marcadamente excluyente
con los sectores socialmente por
debajo de ellos,
Como señala Dureau (2006), la
proximidad física entre grupos sociales
bien distintos va acompañada de
barreras que mantienen la separación
de grupos. El establecimiento de
residencias para clase media o
acomodada en la periferia, implica el
encierro de los conjuntos residenciales;
la voluntad de separación se traduce
de diversas formas, una de ellas la
privatización de las vías públicas. Con
ello, se dibuja una nueva geografía
de las divisiones sociales del espacio
residencial metropolitano, se superpone
al modelo de macrosegregación que
marcó el desarrollo de esas ciudades a
lo largo del siglo XX.
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PAIDEIA XXI
Alicia Huamantinco y Tito Sihuay
NOTAS
1 Este artículo recoge resultados parciales
de la investigación sobre División Social
del Espacio Urbano, como parte del
Proyecto de Investigación “Dinámicas
Territoriales en la Periferia de Lima
Metropolitana”, convenio entre la UNMSM
y las instituciones francesas: Agencia
Nacional de Investigación ANR y Agencia
Interinstitucional de Investigación para el
Desarrollo” 2008-2012.
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