PAIDEIA XXI
Vol. 2, Nº 3, Lima, diciembre 2012, pp. 147-160
EL FUTURO QUE QUEREMOS1
(Conferencia de Naciones Unidas sobre el
desarrollo sostenible. Rio+20)
I. NUESTRA VISIÓN COMÚN
1. Nosotros, los Jefes de Estado y de Gobierno y los representantes de alto
nivel, habiéndonos reunido en Río de Janeiro (Brasil) entre el 20 y el 22 de
junio de 2012, con la plena participación de la sociedad civil, renovamos
nuestro compromiso en pro del desarrollo sostenible y de la promoción
de un futuro económico, social y ambientalmente sostenible para nuestro
planeta y para las generaciones presentes y futuras.
2. La erradicación de la pobreza es el mayor problema que afronta el mundo
en la actualidad y una condición indispensable del desarrollo sostenible. A
este respecto estamos empeñados en liberar con urgencia a la humanidad
de la pobreza y el hambre.
3. Por consiguiente, reconocemos que es necesario incorporar aun más el
desarrollo sostenible en todos los niveles, integrando sus aspectos económicos,
sociales y ambientales y reconociendo los vínculos que existen entre ellos,
con el n de lograr el desarrollo sostenible en todas sus dimensiones.
4. Reconocemos que la erradicación de la pobreza, la modicación de las
modalidades insostenibles y la promoción de modalidades sostenibles de
producción y consumo, y la protección y ordenación de la base de recursos
naturales del desarrollo económico y social son objetivos generales y
requisitos indispensables del desarrollo sostenible. Rearmamos también
que es necesario lograr el desarrollo sostenible promoviendo un crecimiento
sostenido, inclusivo y equitativo, creando mayores oportunidades para
todos, reduciendo las desigualdades, mejorando los niveles de vida básicos,
fomentando el desarrollo social equitativo y la inclusión, y promoviendo una
ordenación integrada y sostenible de los recursos naturales y los ecosistemas
que preste apoyo, entre otras cosas, al desarrollo económico, social y humano,
y facilite al mismo tiempo la conservación, la regeneración, el restablecimiento
y la resiliencia de los ecosistemas frente a los problemas nuevos y emergentes.
El futuro que queremos
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5. Rearmamos nuestro compromi-
so de hacer todo lo posible para
acelerar el logro de los objetivos
de desarrollo convenidos interna-
cionalmente, incluidos los Objeti-
vos de Desarrollo del Milenio para
2015.
6. Reconocemos que las personas
constituyen el centro del desa-
rrollo sostenible y a este respec-
to, nos esforzamos por lograr un
mundo que sea justo, equitativo e
inclusivo, y nos comprometemos
a trabajar de consuno para pro-
mover el crecimiento económico
sostenido e inclusivo, el desarro-
llo social y la protección del medio
ambiente, lo que redundará en
benecio de todos.
7. Rearmamos que seguimos
guiándonos por los propósitos y
principios de la Carta de las Na-
ciones Unidas, con pleno respeto
del derecho internacional y sus
principios.
8. Rearmamos también la impor-
tancia de la libertad, la paz y la
seguridad, el respeto de todos los
derechos humanos, entre ellos
el derecho al desarrollo y el de-
recho a un nivel de vida adecua-
do, incluido el derecho a la ali-
mentación, el estado de derecho,
la igualdad entre los géneros, el
empoderamiento de las mujeres
y el compromiso general de lograr
sociedades justas y democráticas
para el desarrollo.
9. Rearmamos la importancia de
la Declaración Universal de De-
rechos Humanos, así como de los
demás instrumentos internacio-
nales relativos a los derechos hu-
manos y el derecho internacional.
Destacamos la responsabilidad
que incumbe a todos los Estados,
de conformidad con la Carta de
las Naciones Unidas, de respetar,
proteger y promover los derechos
humanos y las libertades funda-
mentales de todos, sin distinción
alguna por motivos de raza, color,
sexo, idioma, religión, opinión po-
lítica o de otra índole, origen na-
cional o social, capacidad econó-
mica, nacimiento, discapacidad u
otra condición.
10. Reconocemos que la democracia,
la buena gobernanza y el estado de
derecho, en los planos nacional e
internacional, así como un entor-
no propicio, son esenciales para el
desarrollo sostenible, incluido el
crecimiento económico sostenido
e inclusivo, el desarrollo social, la
protección del medio ambiente y
la erradicación de la pobreza y el
hambre. Rearmamos que para
lograr nuestros objetivos de de-
sarrollo sostenible necesitamos
instituciones en todos los niveles
que sean ecaces, transparentes,
responsables y democráticas.
11. Rearmamos nuestro compro-
miso de fortalecer la cooperación
internacional para hacer frente
a los persistentes problemas re-
lacionados con el desarrollo sos-
tenible para todos, en particular
en los países en desarrollo. A este
respecto, rearmamos la necesi-
dad de lograr la estabilidad eco-
El futuro que queremos
149
PAIDEIA XXI
nómica, el crecimiento económi-
co sostenido, la promoción de la
equidad social, y la protección del
medio ambiente, aumentando al
mismo tiempo la igualdad entre
los géneros, el empoderamiento
de las mujeres y la igualdad de
oportunidades para todos, y la
protección, la supervivencia y el
desarrollo de los niños hasta que
alcancen su máximo potencial,
incluso mediante la educación.
12. Resolvemos adoptar medidas ur-
gentes para lograr el desarrollo
sostenible. Por lo tanto, renova-
mos nuestro compromiso en favor
del desarrollo sostenible, evaluan-
do los avances realizados hasta el
momento y lo que aun queda por
hacer en cuanto a la aplicación de
los resultados de las principales
cumbres sobre el desarrollo sos-
tenible, y haciendo frente a las
dicultades nuevas y emergentes.
Expresamos nuestra rme deci-
sión de abordar los temas de la
Conferencia de las Naciones Uni-
das sobre el Desarrollo Sosteni-
ble, a saber, la economía verde en
el contexto del desarrollo sosteni-
ble y la erradicación de la pobre-
za, y el marco institucional para el
desarrollo sostenible.
13. Reconocemos que la oportunidad
de que las personas inuyan en
sus vidas y su futuro, participen
en la adopción de decisiones y ex-
presen sus inquietudes es funda-
mental para el desarrollo sosteni-
ble. Subrayamos que el desarrollo
sostenible exige medidas concre-
tas y urgentes. Solo se puede lo-
grar forjando una amplia alianza
de las personas, los gobiernos, la
sociedad civil y el sector privado,
trabajando juntos para lograr el
futuro que queremos para las ge-
neraciones presentes y futuras.
II. RENOVACIÓN DEL COMPROMISO
POLÍTICO
A. Rearmación de los Principios
de Río y los planes de acción
anteriores
14. Recordamos la Declaración de Es-
tocolmo de la Conferencia de las
Naciones Unidas sobre el Medio
Humano aprobada en Estocolmo
el 16 de junio de 1972.
15. Rearmamos todos los principios
de la Declaración de Río sobre el
Medio Ambiente y el Desarrollo,
incluido, entre otros, el de las
responsabilidades comunes pero
diferenciadas, establecido en el
principio 7 de la Declaración de
Río.
16. Rearmamos nuestro compro-
miso de aplicar íntegramente la
Declaración de Río sobre el Medio
Ambiente y el Desarrollo, el Pro-
grama 21, el Plan para la ulterior
ejecución del Programa 21, el Plan
de Aplicación de las Decisiones de
la Cumbre Mundial sobre el Desa-
rrollo Sostenible (Plan de Aplica-
ción de las Decisiones de Johan-
nesburgo) y la Declaración de Jo-
hannesburgo sobre el Desarrollo
Sostenible de la Cumbre Mundial
sobre el Desarrollo Sostenible, el
El futuro que queremos
150
PAIDEIA XXI
Programa de Acción para el desa-
rrollo sostenible de los pequeños
Estados insulares en desarrollo
(Programa de Acción de Barbados)
y la Estrategia de Mauricio para
la ejecución ulterior del Programa
de Acción para el desarrollo sos-
tenible de los pequeños Estados
insulares en desarrollo. Rear-
mamos también nuestro compro-
miso de aplicar íntegramente el
Programa de Acción a favor de los
países menos adelantados para el
decenio 2011-2020 (Programa de
Acción de Estambul), el Programa
de Acción de Almaty: atención de
las necesidades especiales de los
países en desarrollo sin litoral
dentro de un nuevo marco mun-
dial para la cooperación en mate-
ria de transporte de tránsito para
los países en desarrollo sin litoral
y de tránsito, la Declaración po-
lítica sobre las necesidades de
desarrollo de África, y la Nueva
Alianza para el Desarrollo de Áfri-
ca. Recordamos asimismo nues-
tros compromisos respecto de los
resultados de todas las grandes
conferencias y cumbres de las
Naciones Unidas en los ámbitos
económico, social y ambiental, in-
cluida la Declaración del Milenio
de las Naciones Unidas, el Docu-
mento Final de la Cumbre Mun-
dial 2005, el Consenso de Mon-
terrey de la Conferencia Interna-
cional sobre la Financiación para
el Desarrollo, la Declaración de
Doha sobre la nanciación para el
desarrollo, el documento nal de
la Reunión Plenaria de Alto Nivel
de la Asamblea General de las Na-
ciones Unidas sobre los Objetivos
de Desarrollo del Milenio, el Pro-
grama de Acción de la Conferencia
Internacional sobre la Población y
el Desarrollo, las medidas clave
para seguir ejecutando el Progra-
ma de Acción de la Conferencia
Internacional sobre la Población
y el Desarrollo, y la Declaración y
Plataforma de Acción de Beijing.
17. Reconocemos la importancia que
revisten los tres Convenios de Río
para el fomento del desarrollo sos-
tenible y a este respecto instamos
a todas las Partes a que cumplan
íntegramente los compromisos
contraídos en virtud del Conve-
nio Marco de las Naciones Uni-
das sobre el Cambio Climático, el
Convenio sobre la Diversidad Bio-
lógica y la Convención de las Na-
ciones Unidas de Lucha contra la
Deserticación en los Países Afec-
tados por Sequía Grave o Deser-
ticación, en particular en África,
de conformidad con sus respecti-
vos principios y disposiciones, así
como a que tomen medidas eca-
ces y concretas en todos los nive-
les y a que intensiquen la coope-
ración internacional.
18. Estamos decididos a revitalizar la
voluntad política y a elevar el nivel
de compromiso de la comunidad
internacional para hacer avanzar
la agenda de desarrollo sosteni-
ble, mediante el logro de los obje-
tivos de desarrollo internacional-
mente convenidos, entre ellos los
El futuro que queremos
151
PAIDEIA XXI
Objetivos de Desarrollo del Mile-
nio. Rearmamos además nues-
tros respectivos compromisos con
otros importantes objetivos acor-
dados internacionalmente en ma-
teria económica, social y ambien-
tal desde 1992. Por consiguiente,
resolvemos adoptar medidas con-
cretas que aceleren la puesta en
práctica de los compromisos so-
bre desarrollo sostenible.
B. Fomento de la integración, la
aplicación y la coherencia: eva-
luación de los avances logrados
hasta el momento y de lo que
aún queda por hacer en cuanto
a la aplicación de los resulta-
dos de las principales cumbres
sobre el desarrollo sostenible, y
solución de las dicultades nue-
vas y emergentes
19. Reconocemos que en los 20 años
transcurridos desde la Conferen-
cia de las Naciones Unidas sobre
el Medio Ambiente y el Desarrollo
de 1992 los avances han sido des-
iguales, incluso en lo que respecta
al desarrollo sostenible y la erradi-
cación de la pobreza. Recalcamos
la necesidad de avanzar en la apli-
cación de los compromisos ante-
riores. Reconocemos además que
es necesario acelerar los avances
hacia la eliminación de las dife-
rencias entre países desarrollados
y países en desarrollo, y de crear
y aprovechar las oportunidades
de lograr el desarrollo sostenible
mediante el crecimiento económi-
co y la diversicación, el desarro-
llo social y la protección del medio
ambiente. Con ese n, subraya-
mos que sigue siendo necesario
un entorno propicio en los planos
nacional e internacional, así como
una cooperación internacional
ininterrumpida y reforzada, espe-
cialmente en las esferas de las -
nanzas, la deuda, el comercio y la
transferencia de tecnología según
lo acordado mutuamente, y de la
innovación, el espíritu de empre-
sa, la creación de capacidad, la
transparencia y la rendición de
cuentas. Reconocemos la diversi-
cación de los actores y los inte-
resados que se dedican a la bús-
queda del desarrollo sostenible.
En ese contexto, armamos que
sigue siendo necesaria la partici-
pación plena y efectiva de todos
los países, en particular los paí-
ses en desarrollo, en la adopción
de decisiones a nivel mundial.
20. Reconocemos que desde 1992 los
progresos han sido insucientes y
se han registrado contratiempos
en algunos aspectos de la integra-
ción de las tres dimensiones del
desarrollo sostenible, agravados
por las múltiples crisis nancie-
ras, económicas, alimentarias y
energéticas, que han puesto en
peligro la capacidad de todos los
países, en particular los países en
desarrollo, para lograr el desarro-
llo sostenible. A este respecto, es
esencial que no demos marcha
atrás a nuestro compromiso con
los resultados de la Conferencia
de las Naciones Unidas sobre el
Medio Ambiente y el Desarrollo.
El futuro que queremos
152
PAIDEIA XXI
Reconocemos además que uno de
los principales problemas actua-
les de todos los países, especial-
mente los países en desarrollo, es
el impacto de las múltiples crisis
que afectan al mundo hoy en día.
21. Nos preocupa profundamente el
hecho de que una de cada cinco
personas de este planeta, es decir,
más de 1.000 millones de perso-
nas, siga viviendo en la extrema
pobreza, y que una de cada siete,
o el 14%, esté malnutrida, en tan-
to que ciertos problemas de salud
pública, como las pandemias y las
epidemias, siguen constituyen-
do una amenaza omnipresente.
En este contexto, tomamos nota
de los debates en curso sobre la
seguridad humana en la Asam-
blea General. Reconocemos que,
dado que para 2050 se proyecta
una población mundial superior
a 9.000 millones de personas y
que se estima que las dos terce-
ras partes de esa población vivirá
en las ciudades, debemos inten-
sicar los esfuerzos orientados a
lograr el desarrollo sostenible, y
en particular, la erradicación de
la pobreza, el hambre y las enfer-
medades evitables.
22. Reconocemos que hay ejemplos
de progresos en materia de de-
sarrollo sostenible en los planos
regional, nacional, subnacional y
local. Observamos que los esfuer-
zos encaminados a lograr el desa-
rrollo sostenible han quedado re-
cogidos en las políticas y los pla-
nes regionales, nacionales y sub-
nacionales, y que los gobiernos
han aumentado su compromiso
en favor del desarrollo sostenible
desde la aprobación del Programa
21 a través de la legislación y las
instituciones, y la elaboración y
aplicación de acuerdos y compro-
misos internacionales, regionales
y subregionales.
23. Rearmamos la importancia de
apoyar a los países en desarrollo
en su labor orientada a erradicar
la pobreza y promover el empode-
ramiento de los pobres y las per-
sonas en situación vulnerable,
entre otras cosas mediante la eli-
minación de los obstáculos a las
oportunidades, el aumento de la
capacidad productiva, el desarro-
llo de la agricultura sostenible, y
la promoción del empleo pleno y
productivo y de un trabajo decen-
te para todos, complementada por
políticas sociales ecaces, incluso
niveles mínimos de protección so-
cial, con vistas a lograr los obje-
tivos de desarrollo internacional-
mente convenidos, entre ellos los
Objetivos de Desarrollo del Mile-
nio.
24. Expresamos nuestra profunda
preocupación ante el hecho de
que persisten los altos niveles de
desempleo y subempleo, especial-
mente entre los jóvenes, y seña-
lamos la necesidad de aplicar es-
trategias de desarrollo sostenible
para abordar en forma proactiva
el problema del empleo de los jó-
venes en todos los niveles. A ese
respecto, reconocemos la necesi-
El futuro que queremos
153
PAIDEIA XXI
dad de formular una estrategia
mundial sobre la juventud y el
empleo, sobre la base de la labor
de la Organización Internacional
del Trabajo (OIT).
25. Reconocemos que el cambio cli-
mático es una crisis intersectorial
y persistente y expresamos nues-
tra preocupación ante el hecho de
que la magnitud y gravedad de los
efectos adversos del cambio cli-
mático afectan a todos los países
y debilitan la capacidad de todos
ellos, en particular los países en
desarrollo, para lograr el desarro-
llo sostenible y los Objetivos de
Desarrollo del Milenio y ponen en
peligro la viabilidad y la supervi-
vencia de las naciones. Por con-
siguiente, subrayamos que para
luchar contra el cambio climático
se requieren medidas urgentes y
ambiciosas, de conformidad con
los principios y las disposiciones
de la Convención Marco de las
Naciones Unidas sobre el Cambio
Climático.
26. Se insta encarecidamente a los
Estados a que se abstengan de
promulgar y aplicar medidas
económicas, nancieras o
comerciales unilaterales que no se
ajusten al derecho internacional o
a la Carta de las Naciones Unidas
y que impidan la realización plena
del desarrollo económico y social,
especialmente en los países en
desarrollo.
27. Reiteramos nuestro compromiso,
expresado en el Plan de Aplica-
ción de las Decisiones de Johan-
nesburgo, el Documento Final
de la Cumbre Mundial 2005 y el
documento nal de la Reunión
Plenaria de Alto Nivel de la Asam-
blea General sobre los Objeti-
vos de Desarrollo del Milenio, de
adoptar nuevas medidas y accio-
nes ecaces, de conformidad con
el derecho internacional, a n de
eliminar los obstáculos a la plena
realización del derecho a la libre
determinación de los pueblos que
viven bajo ocupación colonial o
extranjera, los que siguen afec-
tando negativamente su desarro-
llo económico y social así como en
su medio ambiente y son incom-
patibles con la dignidad y el valor
de la persona humana, por lo que
deben combatirse y eliminarse.
28. Rearmamos que, de conformidad
con la Carta de las Naciones Uni-
das, no se entenderá que esto au-
toriza o alienta a que se emprenda
alguna acción que menoscabe la
integridad territorial o la indepen-
dencia política de los Estados.
29. Resolvemos adoptar nuevas medi-
das y acciones ecaces, de confor-
midad con el derecho internacio-
nal, para eliminar los obstáculos
y las trabas, fortalecer el apoyo y
atender a las necesidades especia-
les de las poblaciones que viven en
zonas afectadas por situaciones
de emergencia humanitaria com-
plejas y en zonas afectadas por el
terrorismo.
30. Reconocemos que muchas per-
sonas, especialmente los pobres,
dependen directamente de los
El futuro que queremos
154
PAIDEIA XXI
ecosistemas para su subsistencia,
su bienestar económico, social y
físico, y su patrimonio cultural.
Por esa razón, es esencial generar
empleos e ingresos decentes que
reduzcan las disparidades entre
los niveles de vida para atender
mejor a las necesidades de la po-
blación y promover medios y prác-
ticas de subsistencia sostenibles y
el uso sostenible de los recursos
naturales y los ecosistemas.
31. Recalcamos que el desarrollo sos-
tenible debe ser un proceso inclu-
sivo y centrado en las personas,
que benecie y participación a
todos, incluidos los jóvenes y los
niños. Reconocemos que la igual-
dad entre los géneros y el empo-
deramiento de las mujeres son
importantes para el desarrollo
sostenible y nuestro futuro co-
mún. Rearmamos nuestros com-
promisos de asegurar a la mujer
igualdad de derechos, acceso y
oportunidades de participación y
liderazgo en la economía, la socie-
dad y la adopción de decisiones
políticas.
32. Reconocemos que cada país se
enfrenta a dicultades particulares
para lograr el desarrollo sostenible
y subrayamos las dicultades
especiales con que tropiezan
los países más vulnerables y en
particular los países de África,
los países menos adelantados, los
países en desarrollo sin litoral y
los pequeños Estados insulares
en desarrollo, así como las
dicultades especícas a que se
enfrentan los países de ingresos
medianos. Los países en situación
de conicto también necesitan
atención especial.
33. Rearmamos nuestro compromi-
so de adoptar medidas urgentes
y concretas para hacer frente a
la vulnerabilidad de los pequeños
Estados insulares en desarro-
llo, entre otras cosas mediante la
aplicación continua del Programa
de Acción de Barbados y la Estra-
tegia de Mauricio, y subrayamos
la urgencia de encontrar en forma
concertada nuevas soluciones a
las graves dicultades que afron-
tan los pequeños Estados insu-
lares en desarrollo, con el n de
ayudarlos a mantener el impulso
obtenido con la aplicación del Pro-
grama de Acción de Barbados y la
Estrategia de Mauricio y a lograr
el desarrollo sostenible.
34. Rearmamos que en el Programa
de Acción de Estambul se reseñan
las prioridades de los países me-
nos adelantados en materia de de-
sarrollo sostenible y se dene un
marco para una alianza mundial
renovada y fortalecida para po-
nerlas en práctica. Nos compro-
metemos a prestar asistencia a
los países menos adelantados en
la aplicación del Programa de Ac-
ción de Estambul así como en sus
actividades encaminadas a lograr
el desarrollo sostenible.
35. Reconocemos que debería pres-
tarse más atención a África y a
la aplicación de los compromisos
previamente acordados en rela-
El futuro que queremos
155
PAIDEIA XXI
ción con sus necesidades de desa-
rrollo en las principales cumbres
y conferencias de las Naciones
Unidas. Observamos que la ayuda
destinada a África ha aumentado
en los últimos años. Sin embar-
go, aún está muy por debajo de
los compromisos adquiridos an-
teriormente. Subrayamos que el
apoyo de la comunidad interna-
cional a los esfuerzos realizados
por África para lograr el desarrollo
sostenible es una prioridad fun-
damental. A este respecto, nos
comprometemos una vez más a
cumplir plenamente los compro-
misos internacionalmente acor-
dados relativos a las necesidades
de África en materia de desarrollo,
especialmente los que guran en
la Declaración del Milenio de las
Naciones Unidas, la Declaración
de las Naciones Unidas sobre la
Nueva Alianza para el Desarrollo
de África, el Consenso de Monte-
rrey, el Plan de Aplicación de las
Decisiones de Johannesburgo y
el Documento Final de la Cumbre
Mundial 2005, así como la decla-
ración política de 2008 sobre las
necesidades de África en materia
de desarrollo.
36. Reconocemos las graves limita-
ciones con que se encuentran
los países en desarrollo sin lito-
ral para lograr el desarrollo sos-
tenible en sus tres dimensiones.
A este respecto, rearmamos el
compromiso de ocuparnos de las
necesidades especiales de desa-
rrollo de los países en desarrollo
sin litoral y de las dicultades a
que se enfrentan esos países, me-
diante la aplicación plena, oportu-
na y ecaz del Programa de Acción
de Almaty que gura en la decla-
ración sobre el examen de mitad
de período del Programa de Acción
de Almaty.
37. Reconocemos los avances realiza-
dos por los países de ingresos me-
dianos en lo que se reere a me-
jorar el bienestar de su población,
así como los problemas de desa-
rrollo especícos con que tropie-
zan en su labor orientada a erra-
dicar la pobreza, reducir las des-
igualdades, y lograr sus objetivos
de desarrollo, incluidos los Objeti-
vos de Desarrollo del Milenio, y a
lograr el desarrollo sostenible de
una manera amplia que integre
las dimensiones económicas, so-
ciales y ambientales. Reiteramos
que la comunidad internacional
debería prestar apoyo suciente a
esa labor en diversas formas, te-
niendo en cuenta las necesidades
de esos países y la capacidad de
movilizar sus recursos internos.
38. Reconocemos la necesidad de es-
tablecer formas más variadas de
medir los avances que comple-
menten al producto interno bruto,
con el n de informar mejor las
decisiones de política, y a este res-
pecto, solicitamos a la Comisión
de Estadística de las Naciones
Unidas que, en consulta con las
entidades pertinentes del sistema
de las Naciones Unidas y otras or-
ganizaciones competentes, ponga
El futuro que queremos
156
PAIDEIA XXI
en marcha un programa de traba-
jo en este ámbito sobre la base de
las iniciativas existentes.
39. Reconocemos que el planeta Tie-
rra y sus ecosistemas son nuestro
hogar y que “Madre Tierra” es una
expresión común en muchos paí-
ses y regiones, y observamos que
algunos países reconocen los de-
rechos de la naturaleza en el con-
texto de la promoción del desarro-
llo sostenible. Estamos convenci-
dos de que, para lograr un justo
equilibrio entre las necesidades
económicas, sociales y ambienta-
les de las generaciones presentes
y futuras, es necesario promover
la armonía con la naturaleza.
40. Pedimos que se adopten enfoques
globales e integrados del desarro-
llo sostenible que lleven a la hu-
manidad a vivir en armonía con la
naturaleza y conduzcan a la adop-
ción de medidas para restablecer
el estado y la integridad del eco-
sistema de la Tierra.
41. Reconocemos la diversidad natu-
ral y cultural del mundo y reco-
nocemos que todas las culturas y
civilizaciones pueden contribuir al
desarrollo sostenible.
C. Participación de los grupos
principales y otros interesados
42. Rearmamos el papel fundamen-
tal que desempeñan los órganos
legislativos y de gobierno a todos
los niveles en la promoción del
desarrollo sostenible. Reconoce-
mos los esfuerzos desplegados y
los progresos realizados a nivel
local y subnacional, y reconoce-
mos también la importancia de
la función que esas autoridades
y comunidades pueden desempe-
ñar para llevar a efecto el desarro-
llo sostenible, ya que, entre otras
cosas, facilitan la participación de
los ciudadanos y los interesados y
les proporcionan información per-
tinente sobre las tres dimensiones
del desarrollo sostenible, según
proceda. Reconocemos además la
importancia de que todas las ins-
tancias pertinentes encargadas de
adoptar decisiones participen en
la planicación y la aplicación de
políticas de desarrollo sostenible.
43. Recalcamos que la participación
amplia del público y el acceso a la
información y los procedimientos
judiciales y administrativos son
esenciales para promover el de-
sarrollo sostenible. El desarrollo
sostenible requiere la implicación
productiva y la participación acti-
va de las autoridades legislativas
y judiciales regionales, nacionales
y subnacionales, y todos los gru-
pos principales: mujeres, niños y
jóvenes, pueblos indígenas, orga-
nizaciones no gubernamentales,
autoridades locales, trabajadores
y sindicatos, empresas e indus-
tria, comunidad cientíca y tec-
nológica y agricultores, además
de otros interesados como las
comunidades locales, los grupos
de voluntarios y las fundaciones,
los migrantes, las familias, las
personas de edad y las personas
con discapacidad. A este respec-
to, convenimos en trabajar más
El futuro que queremos
157
PAIDEIA XXI
estrechamente con los grupos
principales y otros interesados y
alentar su participación activa,
según proceda, en procesos que
contribuyan a la adopción de de-
cisiones, la planicación y la apli-
cación de políticas y programas
que fomenten el desarrollo soste-
nible a todos los niveles.
44. Reconocemos el papel de la socie-
dad civil y la importancia de pro-
piciar la participación activa de
todos los miembros de la sociedad
civil en el desarrollo sostenible.
Reconocemos también que la me-
jora de la participación de la so-
ciedad civil está supeditada, entre
otras cosas, a la ampliación del
acceso a la información y al for-
talecimiento de la capacidad de la
sociedad civil y la creación de un
entorno propicio. Reconocemos
además que la tecnología de la in-
formación y las comunicaciones
facilita la corriente de información
entre los gobiernos y la población.
En este sentido, es indispensable
trabajar para mejorar el acceso a
la tecnología de la información y
las comunicaciones, especialmen-
te las redes y servicios de banda
ancha, y colmar la brecha digi-
tal, reconociendo la contribución
de la cooperación internacional a
este respecto.
45. Recalcamos que las mujeres pue-
den contribuir decisivamente al
logro del desarrollo sostenible.
Reconocemos la función de lide-
razgo de las mujeres y resolvemos
promover la igualdad entre los gé-
neros y el empoderamiento de la
mujer y asegurar su participación
plena y efectiva en las políticas,
los programas y los procesos de
adopción de decisiones en mate-
ria de desarrollo sostenible a to-
dos los niveles.
46. Reconocemos que la participación
activa de los sectores público y
privado será indispensable para
llevar a efecto el desarrollo soste-
nible. Reconocemos también que
la participación activa del sector
privado puede contribuir al logro
del desarrollo sostenible, incluso
mediante el importante instru-
mento de las alianzas entre los
sectores público y privado. Apo-
yamos los marcos de política y
normativos nacionales que permi-
ten a las empresas y la industria
promover iniciativas de desarrollo
sostenible, teniendo en cuenta la
importancia de la responsabilidad
social de las empresas. Exhorta-
mos al sector privado a adoptar
prácticas comerciales responsa-
bles, como las que promueve el
Pacto Mundial de las Naciones
Unidas.
47. Reconocemos la importancia de
la presentación de informes so-
bre sostenibilidad empresarial y
alentamos a las empresas, espe-
cialmente a las sociedades que
cotizan en bolsa y a las grandes
empresas, a que, cuando proce-
da, consideren la posibilidad de
incorporar información sobre sos-
tenibilidad a su ciclo de presenta-
ción de informes. Alentamos a la
El futuro que queremos
158
PAIDEIA XXI
industria, los gobiernos interesa-
dos y las partes interesadas per-
tinentes a que, con el apoyo del
sistema de las Naciones Unidas,
según proceda, preparen modelos
de mejores prácticas y faciliten la
adopción de medidas en pro de la
incorporación de informes sobre
sostenibilidad, teniendo en cuen-
ta las experiencias de los marcos
ya existentes y prestando especial
atención a las necesidades de los
países en desarrollo, incluso en
materia de creación de capacidad.
48. Reconocemos la importante con-
tribución de las comunidades
cientíca y tecnológica al desarro-
llo sostenible. Estamos decididos
a trabajar con las comunidades
académica, cientíca y tecnológica
y a fomentar la colaboración entre
ellas, en particular en los países
en desarrollo, a n de colmar la
brecha tecnológica entre los paí-
ses en desarrollo y desarrollados,
fortalecer el nexo entre la ciencia
y las políticas y promover la cola-
boración internacional en materia
de investigación sobre desarrollo
sostenible.
49. Destacamos la importancia de la
participación de los pueblos in-
dígenas en el logro del desarrollo
sostenible. Reconocemos también
la importancia de la Declaración
de las Naciones Unidas sobre los
derechos de los pueblos indígenas
en el contexto de la aplicación de
estrategias de desarrollo sosteni-
ble en el plano mundial, regional,
nacional y subnacional.
50. Destacamos la importancia de la
participación activa de los jóvenes
en los procesos de adopción de
decisiones, dado que las cuestio-
nes que tratamos afectan profun-
damente a las generaciones pre-
sentes y futuras y la contribución
de los niños y los jóvenes es indis-
pensable para lograr el desarrollo
sostenible. Reconocemos también
la necesidad de promover el diálo-
go y la solidaridad entre genera-
ciones mediante el reconocimien-
to de sus opiniones.
51. Destacamos la importancia de la
participación de los trabajadores
y los sindicatos en la promoción
del desarrollo sostenible. Como
representantes de los trabajado-
res, los sindicatos son importan-
tes asociados en la facilitación del
logro del desarrollo sostenible,
especialmente su dimensión so-
cial. La información, la educación
y la capacitación en materia de
sostenibilidad a todos los niveles,
incluido el lugar de trabajo, son
esenciales para reforzar la capaci-
dad de los trabajadores y los sin-
dicatos para apoyar el desarrollo
sostenible.
52. Reconocemos que los agricultores,
incluidos los pequeños agriculto-
res y los pescadores artesanales,
los pastores y los silvicultores,
pueden contribuir en gran medida
al desarrollo sostenible mediante
actividades de producción que
sean ambientalmente racionales,
mejoren la seguridad alimentaria
y los medios de vida de los pobres
El futuro que queremos
159
PAIDEIA XXI
e impulsen la producción y el cre-
cimiento económico sostenible.
53. Observamos las valiosas contri-
buciones que las organizaciones
no gubernamentales pueden ha-
cer y hacen a la promoción del
desarrollo sostenible gracias a la
diversidad y el arraigo de su ex-
periencia, competencia técnica y
capacidad, especialmente en las
esferas del análisis, el intercam-
bio de información y conocimien-
tos, la promoción del diálogo y el
apoyo para llevar a efecto el desa-
rrollo sostenible.
54. Reconocemos que las Naciones
Unidas desempeñan un papel
fundamental en la promoción de
la agenda de desarrollo sosteni-
ble. A este respecto, reconocemos
también las contribuciones de
otras organizaciones internacio-
nales pertinentes, como las ins-
tituciones nancieras internacio-
nales y los bancos multilaterales
de desarrollo, y destacamos la im-
portancia de la cooperación entre
ellas y con las Naciones Unidas,
en el marco de sus respectivos
mandatos, reconociendo el papel
que desempeñan en la moviliza-
ción de recursos para el desarrollo
sostenible.
55. Nos comprometemos a revitalizar
la alianza mundial en pro del
desarrollo sostenible que pusimos
en marcha en Río de Janeiro en
1992. Reconocemos la necesidad
de imprimir un impulso renovado
a nuestra colaboración en
la búsqueda del desarrollo
sostenible, y nos comprometemos
a colaborar con los grupos
principales y otros interesados
para colmar los desfases en la
aplicación2.
El futuro que queremos
160
PAIDEIA XXI
NOTAS
1 Documento nal de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible. RIO +
20. Rio de Janeiro (Brasil) 20 a 22 de junio de 2012. Tema 10.
2 Los siguientes capítulos, son:
III. La economía verde en el contexto del desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza
IV. Marco institucional para el desarrollo sostenible
V. Marco para la acción y el seguimiento
VI. Medios de ejecución.