Resumen

Es indispensable que el docente conozca y aplique en la gestión de la enseñanza mecanismos de ordenamiento de la información que aseguren la activación y aplicación de procesos secuenciales del pensar para garantizar la adquisición y operacionalización de conocimientos y habilidades, reflejo de competencias interiorizadas, como consecuencia de acciones estratégicas que el profesor diseña y propone en la planificación de sus sesiones de clase. Este artículo aborda la propuesta taxonómica de Lorin Anderson y David Krathwohl, en sus seis categorías del conocimiento, con las habilidades que cada una implica, las actividades que realiza el estudiante a partir de la aplicación de estrategias didácticas, propios de la educación superior, que optimizan el proceso de enseñanza-aprendizaje.